Inversion e IED

Detrás del repunte del 14% de la FDI global: el auge de los canales financieros y la marginación del Sur Global

Los últimos datos de la UNCTAD muestran que en 2025 la inversión extranjera directa mundial creció un 14%, pero el crecimiento se concentró en las economías desarrolladas y en sectores intensivos en capital como los centros de datos, mientras que las economías en desarrollo y los países menos adelantados siguen siendo marginados. Este artículo analiza esta divergencia estructural desde la perspectiva del Sur Global.

La "ilusión digital" de la IED mundial: la verdad estructural detrás de los 1,6 billones de dólares

En 2025, la inversión extranjera directa (IED) mundial se recuperó hasta los 1,6 billones de dólares, con un aumento del 14%, lo que parece marcar un punto de inflexión tras dos años consecutivos de descenso. Sin embargo, el último Informe de Tendencias de la Inversión Mundial de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) revela un panorama más complejo: esta ola de crecimiento no solo está distribuida de manera muy desigual, sino que en esencia refleja más una bonanza concentrada en la ingeniería financiera y en sectores específicos que una recuperación integral de la inversión productiva mundial.

Para el Sur Global, esta recuperación de la IED no ha generado un crecimiento inclusivo, sino que ha profundizado las fracturas estructurales existentes.

Los canales de los centros financieros: señales falsas de prosperidad

El informe muestra que más de 140.000 millones de dólares del incremento provienen de los "flujos de conduit" (conduit flows) de los centros financieros mundiales. Esos fondos a menudo solo están de tránsito y no generan directamente capacidad productiva. Si se excluye esta parte, el crecimiento real de la IED mundial sería solo del 5%: una recuperación moderada muy inferior a lo que sugiere el titular.

El crecimiento de la IED impulsado por los centros financieros refleja, ciertamente, una activa asignación de capital transnacional, pero también implica un "fuego fatuo" en las estadísticas de inversión. Para los responsables de políticas, si solo se presta atención a las cifras de los titulares, se corre un alto riesgo de juzgar mal la temperatura de la inversión en la economía real. El problema más profundo es que los flujos de conduit intensifican la aparición y desaparición repentina de los flujos de capital, lo que dificulta aún más que las economías emergentes formen expectativas estables de financiamiento a largo plazo.

La "brecha de tijera" entre economías desarrolladas y en desarrollo

La característica más destacada del panorama de la IED en 2025 es el movimiento divergente entre las economías desarrolladas y las economías en desarrollo.

  • La IED en las economías desarrolladas aumentó un 43%, hasta los 728.000 millones de dólares, y la UE registró un fuerte crecimiento del 56%, impulsado principalmente por grandes fusiones y adquisiciones transfronterizas en Alemania, Francia, Italia y otros países.
  • La IED en las economías en desarrollo cayó un 2% en su conjunto, hasta los 877.000 millones de dólares, y tres cuartas partes de los países menos adelantados experimentaron estancamiento o crecimiento negativo.

Esta «brecha de tijera» revela una realidad severa: aunque las economías en desarrollo aún absorben más de la mitad de la IED mundial, su impulso de crecimiento se está agotando. Es especialmente notable que el Sur Global también está dividiéndose: las economías basadas en recursos y los núcleos digitales pueden recibir cierto favor local, pero muchos países de bajos ingresos están siendo dejados atrás por la ola de capital.

Centros de datos y semiconductores: la concentración del capital en la era de la IA

La alta concentración de los flujos de capital es otra clave para entender la estructura de la IED en 2025.

Los centros de datos se han convertido en los indiscutibles "reyes de la atracción de capital", atrayendo más de una quinta parte del valor de los proyectos greenfield a nivel mundial, con una inversión anunciada que supera los 270.000 millones de dólares. Francia, Estados Unidos y Corea del Sur son los mayores receptores, mientras que Brasil, India, Tailandia y Malasia también han logrado atraer una serie de grandes proyectos. Detrás de este fenómeno se encuentra la fuerte demanda de infraestructura de inteligencia artificial y la expansión de las redes digitales globales.

En línea con esto, el valor de los proyectos de semiconductores recientemente anunciados también aumentó un 35%.Sin embargo, esta concentración de inversiones intensivas en capital e impulsadas por la tecnología también genera nuevas preocupaciones. Si bien la construcción de centros de datos puede fortalecer la base digital de un país, su impacto en el empleo local, la transferencia tecnológica y los efectos de arrastre industrial son relativamente limitados, especialmente en mercados emergentes que carecen de un ecosistema complementario. El informe de la UNCTAD también señala explícitamente que este tipo de inversión "genera efectos de derrame limitados".

Al mismo tiempo, debido a los aranceles y la reestructuración de las cadenas de suministro, el número de proyectos greenfield en sectores intensivos en cadenas de valor globales, como textiles, electrónica y maquinaria, cayó significativamente un 25%. Esto significa que la inversión manufacturera, que tradicionalmente absorbía grandes cantidades de empleo, está cediendo terreno a unos pocos centros de capital.

Retroceso en infraestructura y energías renovables: un doble golpe para el Sur Global

En marcado contraste con el auge de los centros de datos, la inversión en proyectos de infraestructura internacional cayó un 10%, con una disminución particularmente notable en el sector de las energías renovables. Los inversores están reevaluando estos activos debido al riesgo de ingresos y la incertidumbre regulatoria, mientras que los proyectos de infraestructura impulsados a nivel nacional han mostrado un repunte.

Para los países pobres que dependen en gran medida de la financiación internacional para grandes proyectos de infraestructura, esta reversión equivale a añadir leña al fuego. La transición energética debería ser una vía clave para que el Sur Global logre un desarrollo que supere etapas, pero el capital se está retirando en este momento para fluir hacia los centros de cómputo de IA de unos pocos mercados desarrollados. Esto no es solo una mala asignación del capital a corto plazo, sino que también puede sembrar un déficit de desarrollo a largo plazo.

“Necesitamos una senda de crecimiento más amplia y equilibrada, no un camino estrecho hacia los centros de datos”. —Este es el mensaje central del informe para las políticas de inversión global.

Perspectivas para 2026: la incertidumbre sigue siendo la tónica dominante

De cara al futuro, la IED mundial en 2026 podría mantenerse débil con ligeras fluctuaciones. Si las condiciones de financiación continúan flexibilizándose y la actividad de fusiones y adquisiciones transfronterizas se recupera, podría producirse un crecimiento moderado. Pero las tensiones geopolíticas, la incertidumbre política y la fragmentación económica seguirán suprimiendo la voluntad de inversión real.

Lo que es más importante, sin una intervención política coordinada, la inversión mundial se concentrará cada vez más en unas pocas regiones y sectores, profundizando el desequilibrio Norte-Sur. Por ello, la UNCTAD insta a los países a vincular más estrechamente la inversión en infraestructura digital con el desarrollo de habilidades, los sistemas de innovación y la creación de valor local, para que los flujos de capital beneficien realmente a las economías anfitrionas.

Conclusión: el desplazamiento del centro de crecimiento global no ha beneficiado a todos

Los datos de IED mundial de 2025, aunque en apariencia muestran una recuperación general de la inversión internacional, en realidad reflejan una profunda reconfiguración del mapa de crecimiento global y de la lógica industrial. El auge de los conductos en los centros financieros, la ola de fusiones y adquisiciones en las economías desarrolladas y la inversión sobrecalentada en centros de datos y semiconductores configuran conjuntamente una nueva era de capital altamente selectivo.

Para el Sur Global, la lección de esta ola de inversión es muy clara: la era de depender de la IED para impulsar automáticamente el desarrollo ha quedado atrás. Solo mediante el esfuerzo coordinado de la política industrial, la inversión en infraestructura y la construcción de capital humano se podrá ganar un lugar en los nuevos flujos de capital, en lugar de sufrir pasivamente sus efectos de derrame y desequilibrios.Mientras el centro del crecimiento económico mundial se desplaza aceleradamente, el Sur Global no solo necesita más capital, sino una estructura de inversión más inclusiva y más sostenible.

Nota local de fuentes · emergingpost

emergingpost sitúa esta nota en Emerging Post ofrece analisis riguroso y claro sobre mercados emergentes, tendencias de IED, riesgo politic... (Mercados emergentes / Inversion e IED / Politica y riesgo explica el ángulo editorial local). fechas, nombres y cambios de estado aún requieren comprobación; los Enlaces de fuentes deben abrirse antes de reutilizar el resumen.

Enlaces de fuentes

  1. https://unctad.org/news/global-foreign-investment-14-2025-growth-concentrated-developed-economiesPrincipal

Articulos relacionados

Volver al canal